La luz del Llano ilumina la ruta

El primer día de viaje ha sido aleccionador. En la edad, en la experiencia, está la sabiduría. En el camino a Santiago, capital de la provincia de Veraguas, paré en Penonomé, la capital de Coclé. Allá tenía el propósito de encontrarme con un gran amigo panameño que conocí hace años en Darién y que en sus coquetos setenta y tantos años de vida ha luchado y caminado por este país en busca de los cambios sociales que aún no llegan. Heriberto Torres, espigado, siempre elegante, lento en el caminar y en el hablar y fuerte en ambas tareas, no viste bañador y chancletas esta vez: en estas tierras la cosa es más ‘urbanizada’.
Me habla de tiempos del General Torrijos, recuerda el Penonomé de hace 25 años, hace su particular análisis de dónde están ahora estas ciudades: “en la locura”.  Sin embargo, sigue pensando que a punta de educación se cambian realidades, sigue apostándole a una sociedad más justa como si fuera un universitario que recién ha descubierto una vocación.

La pausa para el almuerzo, pasada la localidad de Aguadulce tuvo su punto de surrealista. Un comedero con 40 mesas y solo tres ocupadas; 14 clientes de los que 9 bebían cerveza como piratas cuando no eran ni las 2 de la tarde y cinco que comíamos; de todos los presentes, cinco personas con cojera y ninguna en la misma mesa, y al final, trabajo solidario para recoger las sillas que tumbó el terrible viento que soplaba del norte. Al menos, el pollo y la yuca estaban perfectos (¡Viva el trans fat!).
Después, recorridos los primeros 260 kilómetros de esta ruta, y gracias a Nei Castillo, uno de los colaboradores de La Prensa en Veraguas, tengo el primer round de dos con Carlos Francisco Changmarín, uno de los más importantes artistas e intelectuales vivos de Panamá, histórico luchador social, uno de los líderes del movimiento campesino en Soná (contra la familia terrateniente del  actual candidato a la presidencia del país, Ricardo Martinelli) y aun activo de cuerpo y alma.
Conversamos una hora a la espera de nuestra cita con tiempo el lunes. Casi me tengo que arrancar del sillón. Testigo y actor de la Historia de Panamá, Changmarín es una caja de Pandora.
Sólo una pincelada. Hablábamos de cómo, gracias a la influencia de la famosa Escuela Normal de Santiago, esta provincia, sede del conservadurismo más rancio durante décadas, se convirtió en un laboratorio social de cambio. Me hablaba de la  influencia de los docentes chilenos y españoles que se trajo el entonces presidente de la República Juan Demóstenes Arosemena. Pero lo que me pareció hermoso fue que justo en las seis hectáreas donde se levantan los imponentes edificios de la Normal, construidos en piedra, se libró la Batalla del Llano, una de las cientos de las que gustaba Colombia cuando Panamá todavía le pertenecía. En Santiago, existió durante décadas el mito de la La Luz del Llano, el supuesto fuego fatuo que desprendían los huesos de los muertos en el enfrentamiento.
Por eso, cuando se inauguró la Normal, el 5 de junio de 1938, el periodista Nachito Valdés escribió que ahora sería esta escuela la nueva Luz del Llano, dispuesta a iluminar con conocimiento a todo el país.
Todavía queda día y ruta, pero este primer post en el camino es para abrir el apetito. Anochece y hay demasiado que vivir lejos de este teclado. ¡Salud!

  1. #1 by Baby on Febrero 5th, 2009 - 7:38 PM

    Ignoraba que Changmarín aún estuviera vivo.
    Sigue contando, te “escuchamos”
    Baby

  2. #2 by Una voz on Febrero 5th, 2009 - 10:47 PM

    Este fin de semana condecoran a Changmarín en El Perote de las Musas en Santo Domingo de Las Tablas. Junto al reencuentro de un buen amigo, buena manera de estrenar un viaje.
    Acá en casa comemos pastel mañana. Suerte entonces. Come paisajes, come gente, come sueños.

  3. #3 by náyade on Febrero 6th, 2009 - 1:18 PM

    Increíble, qué maravilla.
    Me hablaste una vez de Heriberto Torres, si no recuerdo mal, cuando me enseñaste ciertas fotos… hace ya más de un año de eso, cómo pasa el tiempo.

  4. #4 by Ana Maria on Febrero 6th, 2009 - 3:07 PM

    Paco, que todos tus días estén tan coloridos como éste. Desde aca seguimos el camino contigo. Un abrazo!

You must be logged in to post a comment.