1.860 kilómetros y siento que miles de historias se me están quedando al borde de los caminos. Hay tanta gente, tanta, tanto valor, tanto poder… Pido disculpas por no haber actualizado el blog en las últimas horas pero digamos que he estado en un maratón chiricano: David-Dolega-Rincón Largo-Esperanza-Boquete-Bugaba-Aserradero de Gariché- Puerto Armuelles-Finca Burica-San Andrés-Santo Tomás-David.
Montaña y mar, campesinos e inversores, obreros de las bananeras y nuevos cooperativistas de la palma aceitera… han sido 48 horas aleccionadoras.
En medio, unos tragos con tres dos chiricanos y una coclesana en un bar de gringos mochileros y una conversación donde Julián me regala una de esas frases antológicas: “Estoy cabreao de esa injusticia que llaman democracia”. Se podría hacer más poesía, pero no ser más claro. En el camino de la claridad, que parece que en esta provincia es religión -hasta motivo de orgullo-, me topo con el mítico Roger Patiño y su compañera, Melva Miranda. Roger fue el padre del movimiento federalista que impulsáron los chiricanos a principios de los 90 y ahora, desde hace unos años, junto a Melva, empuja un movimiento de recuperación del patrimonio cultural de la provincia -aprovechando que este año se cumplen los 160 años de su creación- y la creación de Infoplazas, estos centros públicos de acceso a internet en poblaciones donde el servicio es nulo o muy limitado.
Va otra frase de antología, esta de Roger: “No puedo con el ajiotismo del conocimiento; ser usurero con el conocimiento es peor que ser usurero con la plata”. El ambiente en la casa de Roger y Melva es el de un campo de batalla. A la escenografía ayuda las obras de mejora que están realizando, pero es evidente que desde acá esta pareja diseña su estrategia de campo antes de salir en su pequeña furgoneta rayada con lemas federealistas y pro-infoplazas a recorrer pueblos y veredas buscando el inicio de una nueva era. “El tiempo es nuestro aliado. El viento siempre sopla a favor de los que estamos luchando”. El optimismo de Roger casi contagia a este pesimista de la palabra que soy yo.
Este post es solo un avance de lo ocurrido, porque han sido demasiadas cosas y las conexiones de internet llegan tarde y cuando el cansancio ya no me permite ser muy sintético.
En el camino, han pasado y se han incoporado a mi libreta y a mi vida líderes sociales y activistas ambientales como Yaritza Espinosa, Ezequiel Miranda o Javier Grajales; me ha sorprendido ver a un alcalde a pie de obra y defendiendo su pueblo y su entorno con uñas y dientes (Manuel Ruíz, de Boquete); me ha entristecido ver algunos de los grandes ríos que han dado fama a Chiriquí con un hilo de aga por culpa de las hidroeléctircas de AES y de CILSA -la empresa de Carlos Slim-; he visto como un movimiento cooperativo surgido de la experiencia de los asentamientos campsinos puede poner a producir la tierra y generar empleo y sueños de un futuro realmente diferente, o me he reído al ver las pancartas del Ministerio de Trabajo con el lema “Diálogo Social y Trabajo Decente” colgadas en el centro del decrépito Puerto Armuelles donde miles de hectáreas de banano se pierden por la incapacidad de pensar en un futuro postcolonial en los territorios de la Chiquita…
Para cerrar este pequeño terremoto, Yaritza me regalo un rato inolvidable con gentes transparentes y bellas en la impresionante playa de Santo Tomás. Si de sus historias me fío, las brujas existen. Si de la noche estrellada me aferro, es seguro que por ahí están
Prometo ir desgranando estas historias mañana y pasado.
De momento voy a tratar de dormir un rato ya que mañana me tiro a la frontera pero por el norte, en Río Sereno. Trataré de llegar a tiempo de contarles. ¡Qué hermosos sentirlos por ahí, en esta ruta tan suya ya como mía!











#1 by Baby on Febrero 13th, 2009 - 11:37 PM
Aquí, como niños a la espera del dulce prometido
que no llega. Extrañamos los comentarios. Me
imagino el caudal de vivencias para compartir
y la falta de espacio y de tiempo… Seguimos
en la huella, huella. Gracias por conducirnos…
Un beso de otra federalísta más.
También tengo placa.!
#2 by Una voz on Febrero 14th, 2009 - 1:42 AM
Los letreros. Gracias por tomarle fotos a los letreros.
Espero que Yaritza o alguna alma noble te halla dado noticias de algún hablante del dorasque (o dorace). Que Carlos Slim no se lo esté llevando todo.
¿Las brujas? ¡Claro que existen! ¿Quién tú crees que te perdió en el bosque cuando eras chiquito?
#3 by Araceli on Febrero 14th, 2009 - 6:35 AM
Qué suerte tienes de encontrar en tu camino a gente transparente que te conectan con lo mejor del ser humano.Gracias por compartir esas vivencias.
#4 by Baby on Febrero 14th, 2009 - 8:52 AM
Paco: Y seguiremos diciendo: Yo no creo en
brujas, pero, de que las hay, las hay!…
#5 by Esteban on Febrero 14th, 2009 - 10:02 AM
oye, lo del “strip show” del polaco por san valentín es muy fuerte….
#6 by Rodrigo on Febrero 14th, 2009 - 10:35 AM
Hola Paco:
Siempre he admirado tu capacidad de encontrarte con el dolor ajeno para tratar de mitigarlo desde tu papel de periodista, esto es, dándole voz y visibilidad a su penuria. Sin embargo, leyendo este escrito y algunos de los comentarios que ha suscitado, se me ocurre otra manera de mirar, complementaria a la tuya, que puede ser de utilidad:
QUEJA CONTRA LA INDOLENCIA
Cuando las personas dedican un tiempo significativo a observar su entorno, a detallar las condiciones en las que otros seres humanos se desenvuelven en la vida (particularmente si quien observa ha tenido circunstancias favorables a su propio desarrollo) se despierta un sentimiento fuerte de insatisfacción, un malestar ante el dolor ajeno y una cierta rabia contra las costumbres y las instituciones que, o bien favorecen la desigualdad y la injusticia, o bien permanecen impotentes para mitigarlas. Entonces las vísceras se revuelven contra la indolencia ajena y brota de los labios la denuncia airada de esos rasgos primitivos de las relaciones humanas que parecen invisibles. Es un primer paso, saludable y posible fuente de mejoras creativas en ese proceso interminable de humanización del que somos los únicos responsables como especie. Pero también es posible que, faltos de imaginación, nos quedemos en la denuncia impotente, en la queja infructuosa y en el pesimismo disolvente, con el agravante de sentirnos ‘buenos’, a diferencia de ‘ellos’, los otros, que son ‘malos’.
Este sentimiento de indignación hacia otros, en ocasiones mitigado por la suposición de que les podríamos ayudar a ser como nosotros, buenas personas, ha sido el motor de muchas religiones y de muchos partidos políticos que utilizan la violencia y la guerra para extender sus maravillosas ideas de bondad y de justicia, inmunes a cualquier duda sobre su verdad. Con mucha más frecuencia de la que estamos dispuestos a reconocer nos sentimos tan superiores a los demás que nos negamos a escucharlos y a comprenderlos. Este es el pecado de muchas organizaciones de justos, llámense religión, partido político, asociación científica o comunidad de voluntarios, desde el momento en el que se sienten depositarias y defensoras de la Verdad Absoluta y obviamente Incontrovertible.
Sin embargo, el sentimiento de rechazo a la injusticia y al dolor humano puede ser acompañado de otro, su consecuencia natural, cual es el sentimiento de admiración y deleite por todo el bien y toda la alegría que algunos seres humanos pueden brindarle a quienes están a su alcance. Y así, (unas son de cal y otras son de arena) podemos hacernos un mejor juicio acerca de quiénes somos las personas, ni ángeles ni demonios ni mucho menos dioses, simplemente (¿complejamente?) personas, siempre en tensión entre lo que soñamos y lo que somos, trabajando por hacer posible y real el futuro que deseamos. Entonces no somos los buenos que deben luchar contra los malos sino miembros de una especie de la que somos corresponsables, personas que necesitamos el reconocimiento de otros, a quienes también hemos de reconocer, para imaginar algunos deseos comunes y convertirlos en proyectos en los que nos comprometemos a trabajar para su realización. En otras palabras, en palabras mayores, eso podría ser la Política, llámese ‘democrática’ o ‘participativa’ o ‘humanista’, actividad de la que ningún adulto debería estar excento.
Así entendida, la política no puede ser ni de Caudillos ni de Verdades, como tristemente nos lo han demostrado cuanto dictador y cuanto estado confesional han ejercido el poder sin discusión. La política ha de hacerse con partidos, con ideas y propuestas en permanente discusión, matizando las divergencias de toda índole, no solo erradicando la figura del Enemigo al que es preciso acabar, matándolo, sino proponiendo la controversia y la contradicción como ejercicio creativo del pensamiento. ¿Utopía? Sí, en cuanto en nuestra política actual tales actitudes poco se ven; pero No, en cuanto es posible empezar a dirigirnos en esa dirección, así como hace un poco más de dos mil años algunos pueblos iniciaron el camino hacia formas democráticas de gobernar.
Siempre habrá alguna agrupación, algún partido o algún sector dentro del cual nosotros podamos asumir responsabilidades políticas para mejorar las instituciones con las que nos gobernamos. Si nos duele la indolencia, si la insensibilidad hacia la penuria nos escuece, habremos de ser sensibles también a las inmensas fuentes de bondad que hay en cada persona, cada uno de nosotros incluído, de donde es posible diseñar los cambios que deseamos. Trabajando nos hacemos a nosotros mismos, individual y colectivamente.
Bucaramanga, 14 de febrero de 2009
#7 by náyade on Febrero 14th, 2009 - 2:42 PM
Filosofía social, o simplemente realidad pura.
Un beso, Paco.
#8 by paco.gomez on Febrero 15th, 2009 - 11:10 AM
Pues querido Rodrigo… no sé si esta vez coincido contigo. Esta forma de relativismo postmoderno en que todas las verdades, absolutamente todas son respetables… ummm sabes que estamos de acuerdo en que las verdades son muchas y que uno no puede aferrarse a la suya, pero también es cierto que tiene que exitir un límite en que una verdad comienza a convertirse en una falacia, o en un argumento de explotación. La injusticia es injusticia, se mire por donde se mire. Todos debemos trabajar para revertirla, pero también es cierto que en el sistema democrático ‘representativo’ hay unas personas más responsables que otras.
Es tema largo, pero yo creo que hay un punto de “ya basta”. Especialmente después de tantos años de experimentos sociales para hacer convivir la explotación con la dignidad. Me parece que es la una o la otra (aunque me digas que estoy imponiendo una mirada sesgada). Eso sí, me encanta tu aporte y cómo obligas a poner el coco a trabajar.
Abrazos desde el camino
#9 by postmoderno on Febrero 15th, 2009 - 12:50 PM
Postmoderno les recomienda a Paco y Rodrigo, hacer click sobre su nombre.
#10 by Rodrigo on Febrero 15th, 2009 - 8:48 PM
El texto que nos recomienda Posmoderno parece a primera vista un excelente plato para digerir… Reconozco que necesito tiempo para disfrutarlo como parece que sucederá (aunque muchos referentes locales serán una especie de “chino elemental” para mi caletre). Luego veré lo que resulta. Gracias por el regalito