No hay que ser observador profundo para que el “encanto” de Bocas reviente en bolsas de basura tiradas en cada esquina. Acabo de llegar a Isla Colón, lo que para los turistas es Bocas del Toro. Yates y veleros alternan con turistas de espalda roja, decenas de hotelitos y tiendas para ellos, todo volcado en este próspero negocio. La isla ‘turística’ se reduce a un par de calles y hay que viajar a otras islas del archipiélago donde se reproduce el fenómeno: lindos hoteles propiedad, en la mayoría de los casos de extranjeros, proyectos residenciales de lujo y muchos loclaes dando servicio. [Mañana iré al barrio La Solución (los nombres de barrios y comunidades dan para un libro, por cierto). Allá la historia es diferente. Una buena parte de bocatoreños que vendieron sus tierras en el boom ahora viven junto al tubo de las aguas negras...]
A Isla Colón se llega por aire o desde Almirante a razón de 4 dólares el boleto en la lancha. Si Changuinola tiene un problema gravísimo de basuras, en Almirante es monumental. Las montañas de basura se acumulan por las esquinas y por la tranquilidad de los locales se nota que es habitual.
Los tres municipios de Bocas del Toro (Changuinola, Bocas y Chiriquí Grande) tienen el mismo problema y no hay solución porque la política se interpone. Ya se compró un terreno de 30 hectáreas para tener un vertedero mancomunado, pero el Concejo de Changuinola tiene parado el proyecto.
A estas alturas del siglo y del supuesto desarrollo (el presidente Martín Torrijos dice que estamos a las puertas del primer mundo, el Índice de Desarrollo Humano asegura que ya estamos y la sacrosanta economía creció al 9% según repiten unos y otros), los 88 mil habitantes de Changuinola no tienen un sistema de aguas negras (alcantarillado básico), la potabilizadora tiene problemas y el déficit de vivienda es abrumador.
La provincia de Bocas del Toro es una inmensa isla conectada de un frágil hilo de asfalto con el resto del país, donde un pequeño grupo de poder controla los recursos y donde la lógica de la república dentro de la república (lo que ha hecho Bocas Fruit Company por 110 años) parace reproducirse ahora con proyectos turísticos e hidroeléctricos.
Como todos los días… mi ración de optimismo llegó tan puntual como los hojaldres con los que arranco cada mañana: en Tibite, a medio camino entre Changuinola y Almirante, participo de una reunión de líderes ngöbe de decenas de comunidades. Están preparándose para el acoso a sus territorios y a su forma de vida. Si hay una señal luminosa en Panamá la estoy encontrando en las pequeñas comunidades resistentes. Sin duda.
*[Parántesis para los citadinos de Panamá: anoche vi los informativos televisivos nacionales desde esta parte de la República... es comprensible la incomprensión de la capital hacia el resto del país cuando el 90% de las noticias se refieren a ella. La ignorancia es el inicio de la discriminación. Desde acá es muy parecido. Para la gente del campo y de los ríos, ciudad de Panamá es lo más parecido a Bagdad... ¿tendrá algo que ver esta moda de que solo nos cuentan sucesos violentos?]









#1 by Gise on Febrero 19th, 2009 - 7:38 PM
Paco: pero, ¿qué me dices de la basura que todos los días nos sirven en el desayuno, cuando encendemos la televisión para ver las noticias? Ni son nuestros temas ni es nuestra realidad; tal parece que el resto no existiera: cuándo verás en TV los problemas de los nasos, de los ngobes, de nosotros los provincianos con la misma preponderancia que le dedican a esa descomposición social que es la capital: descomposición que provocan los que detentan el poder y de la que usufructúan el resto de los privilegiados: pero ya el placer les va resultando amargo ¿No crees?
#2 by Una voz on Febrero 19th, 2009 - 10:51 PM
¡Oh jojo! Esa foto del puente está para Proyecto Cartele. No sabes si reírte o echarte a llorar.
No me acuerdo haber sentido en mi vida tanta sectorización como ahora en el discurso del panameño. Siempre hubo, pero no caía con tal intensidad las etiquetas capital vs interior, chiricanos vs azuerenses o lo que sea, católicos vs evangélicos (porque los otros ni hacemos mella), usuarios de diablo rojo vs propietarios de automóviles, estudiantes de públicas vs privadas, reggaetón vs música, condón vs Estado, usuarios del Seguro vs los que ni lo pisan, panameños vs extranjeros, buenos vs malos…
Y al final quedamos así, siendo entre nosotros unos perfectos desconocidos.
Antes todo era más fácil. Noriega era el lobo y nosotros caperucita. Lo malo es que en ese tira y jala de mutua comedera nunca vimos llegar al cazador.
Triste, pero es mejor hacer ampliar el paisaje que seguir comprando la típica postal de polleras sonrientes.
Saludos Paco, desde esta otra triste esquina.
#3 by Baby on Febrero 20th, 2009 - 10:38 AM
Una voz: estamos hablando de Babel?
Aquí lo que respiramos es pudrición, nada más…
Seguimos contigo, Paco
Un abrazo
#4 by Araceli on Febrero 20th, 2009 - 11:18 AM
Entrar en esta ruta tuya es una bofetada de realidad abrumadora. Los que vivimos en el lado amable del planeta, a los que nos ha tocado la loteria del bienestar, se nos congela el alma.Un abrazo, amigo.
#5 by Una voz on Febrero 20th, 2009 - 2:40 PM
¿Babel la torre o la película de Iñárritu? ¿O el anime? No sé. En todo caso la palabra apela a la confusión.
Sólo espero que Paco esté respirando algo más que pudrición. Sino se acaba su viaje y este blog. Para putrefacciones está la ciudad capital. ¿Se han percatado de los malos olores que hay por todos lados? Por la autopista ni se diga…
Pero esa es otra historia.
Saludos a tod@s.