Goliat genera energía

Publicado hoy en La Prensa

El Estado, ausente en disputa entre indígenas y multinacional

Goliat genera energía

Comunidades amenazadas por el megaproyecto hidroeléctrico de AES Changuinola

AVANCE. Los trabajos de construcción del dique principal de Chan 1 van a toda máquina. ESPECIAL PARA LA PRENSA/Paco Gómez1174592

Paco Gómez Nadal
CHANGUINOLA, Bocas del Toro

nacionales@prensa.com

Hay 112 escalones que separan a la comunidad de Charco La Pava del imponente río Changuinola. El aliento no alcanza para el caminante urbano, pero el empinado reto no logrará evitar que esta comunidad quede anegada cuando la represa que se construye a escasos 300 metros entre en operación.

Cuando esto ocurra, la comunidad habrá sido trasplantada a la loma de un cerro que alcanza a divisarse desde el caserío actual. Estará a unos 20 minutos a pie del agua y a una derrota de su tradición, de su forma de vida.

Alrededor de Charco La Pava, AES Panamá –la principal empresa generadora de energía en el país– avanza a pasos de gigante en su proyecto de Hidroeléctrica Chan 75 (Ahora Chan 1) y, a cada paso, las tensiones con y entre la comunidad crecen alimentadas a punta de salarios y discursos.

Algo más de 563 millones de inversión, unos 900 trabajadores, campamentos para sus técnicos que se parecen a los enclaves en la antigua Zona del Canal y… un “pequeño” problema: las comunidades indígenas ngöbe como Charco La Pava, Guayabal, Lazo o Valle del Rey, entre otras. Según los datos de AES, 159 familias con 800 miembros cuyas tierras quedarán dentro de las mil 394 hectáreas que serán anegadas.

Desde hace cuatro años, la empresa ha jugado a dividir la comunidad y desde entonces el pleito ha pasado de las palabras a los enfrentamientos violentos, por la represión policial [la empresa tiene un contrato de prestación de servicios de seguridad con la Policía Nacional] y llegando a la visita de James Anaya, relator especial de Naciones Unidas para los Derechos y Libertades Fundamentales de los Pueblos Indígenas el pasado 29 de enero. “Desde que vino Anaya, la empresa presiona un poco menos”, explica Bernardino Tera, de Guayabal. “Bueno, en realidad han cambiado la técnica, ahora utilizan gente de la misma comunidad para convencer y presionar a los que no le vemos el beneficio al proyecto”.

No opina lo mismo Thais Mejía, actual enlace de AES con la comunidad. “No se crean que ese señor [Anaya] les va a solucionar algo, es con nosotros con quien hay que negociar”. Sus palabras se escuchan en el precario salón de la escuela de Charco La Pava donde varios empleados de AES y funcionarios de diversas instituciones del Estado se reúnen con algunos miembros de la comunidad favorables al proyecto. La negociación se acaba cuando se trata de lo que AES denomina Reasentamiento Participativo. “Lo que sí les digo es que el reasentamiento va por que va. Vamos atrasados y no vamos a parar porque tres o cuatro personas no estén de acuerdo”. Concluye “la licenciada”.

A pocos metros de la escuela, Rafael Ábrego, uno de los que se enfrenta a AES mantiene otra versión de la historia. “Ellos nos desprecian, nos dicen que vivimos sucios, entre los animales y la basura, en casas feas… Nos quieren meter en casas de bloque, lejos del río”. Desde el lugar donde está sentado Rafael y Amelia Pineda –otra líder contundente en su posición– se pude ver el incómodo camino de piedritas hecho por AES como aporte a la comunidad. “Debe ser para no mancharse ellos cuando vienen, nosotros vamos con botas de caucho”.

Desde Charco La Pava se pueden ver las obras del dique principal de 99 metros de altura. La devastación es evidente. Ahora, unas 40 personas de las comunidades trabajan temporalmente para AES. Se pasean por el área con casco y chaleco, pero con muy pocas funciones. “Engañan a unos porque son analfabetos o no hablan español. A otros, los compran por un salario, aprovechando su pobreza”, se lamenta Ábrego.

El caso simbólico que muestra AES de estos reasentamientos “participativos” es el de Isabel Beker. De hecho, en su sitio web la ponen como ejemplo de mejora de calidad de vida. Cuando James Anaya visitó a la señora, el símbolo no cumplió con el guión y contó que quiere volver a Charco La Pava y cómo la forzaron abandonar el terreno en el área de la represa.

Valentín Pineda, administrador regional de la Autoridad del Ambiente en Bocas del Toro, cree que debido a lo “conflictivo” del proyecto la mayoría de las delegaciones provinciales del Gobierno central “no han sido suficientemente beligerantes”. En Chan 75 “se dejó la parte social para el final y tuvimos que jalarle las orejas a la empresa”, continúa Pineda quien al final reconoce que, en cualquier caso, sus competencias son limitadas. “Hay decisiones que se toman en Panamá”.

La ausencia del Estado en estos conflictos es evidente. Las comunidades deben negociar por su cuenta y eso las deja en clara desventaja. En el caso de Charco La Pava la desconfianza de los habitantes ante cualquier extraño es contundente. Llegar allá es difícil, porque la empresa controla la carretera pública y registra e interroga a todo aquél que quiera entrar a la zona. Ganarse la confianza de los habitantes es igual de difícil.

Los indígenas ngöbes saben que esta pelea les toca solos. En Charco La Pava, Ernesto López está seguro de que la comunidad tendrá que tomar otra vez “medidas de fuerza”. “El Gobierno está para ayudar a la empresa y en Changuinola todos los medios de comunicación están comprados… no quedan muchas alternativas”. Una mirada que confirma un periodista local en Changuinola, aunque pide el anonimato por miedo a represalias: “aquí casi todo el mundo recibe plata de esta gente”. Un único cabo suelto para Goliat: la diminuta población que sigue oponiéndose a reasentamientos o a compra de tierras.

  1. #1 by postmoderno on Marzo 27th, 2009 - 5:09 PM

    TOMADO DE LA PAGINA DEL LECTOR,
    Diario LA PRENSA, MARZO 27,2009

    MEDIO AMBIENTE
    Abogada denuncia los fallos de la ANAM
    En la edición del 17 de marzo de 2009, el periodista Paco Gómez Nadal publicó un excelente reportaje titulado “Goliat genera energía”, el cual desnuda la cruda realidad de las comunidades amenazadas por el megaproyecto hidroeléctrico Chan–75 (ahora Chan 1). Hace tiempo que no se veía reportajes de este calibre en los medios de comunicación. La Ley No. 1 de 1994, Ley Forestal, establece que el Estado tiene el deber de proteger y manejar los recursos hídricos y las áreas dotadas de atributos excepcionales a fin de salvaguardarlas a través de limitaciones, e incluso, que justifiquen su inalienabilidad e indisponibilidad, lo cual no se está cumpliendo.

    Sin embargo, la Anam otorgó su consentimiento para la firma de un contrato de concesión administrativa del Bosque Protector Palo Seco a favor de AES Changuinola, sin cumplir con un plan de reubicación que contemplara el consentimiento libre, previo e informado del pueblo ngöbe, a pesar de la oposición presentada por miembros de las comunidades. Es bochornoso ver cómo el Estado panameño incumple sus obligaciones y responsabilidades internacionales en materia de conservación internacional, contempladas en el Convenio de Biodiversidad Biológica y otras normativas, para dar paso a este desastre ecológico y social.

    Susana A. Serracín Lezcano
    Abogada ambientalista

  2. #2 by postmoderno on Marzo 27th, 2009 - 5:11 PM

    Aqui esta el link a la pagina del lector,
    ademas hay una critica al mismo periodista
    por su excelente articulo contra a
    las sandeces de benedicto en Africa:

    http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2009/03/27/hoy/defensor.asp

  3. #3 by postmoderno on Abril 7th, 2009 - 2:15 PM

    Hoy hay una columna de opinion extraordinaria en LA PRENSA, debe ser escrita por la ANAM:
    7 Abril 2009:

    VENTAJAS

    Hidroeléctricas. ¿Por qué?
    Susana Marina Lezcano

    opinion@prensa.com
    Sin lugar a dudas, un tema que causó revuelo durante el año 2008 fue la energía eléctrica.

    Por un lado, la extensión de nuestra temporada seca causó que los embalses de Bayano y Fortuna bajaran a niveles críticos, mientras que los daños en las unidades termoeléctricas redujeron la disponibilidad del suministro de energía, llevando al Estado a tomar medidas drásticas de ahorro, incluyendo el acortar el horario de las instituciones públicas.

    Por el otro, surgieron manifestaciones en contra de proyectos hidroeléctricos actualmente en construcción en Bocas del Toro y Chiriquí, las cuales proclamaban la protección al ambiente y al estilo de vida de las comunidades indígenas que habitan estas áreas, sin tomar en cuenta que estos proyectos representan para ellos un peldaño crucial en el camino hacia la igualdad de acceso a mejores condiciones de salud, vivienda y educación, a la vez que aseguran la energía necesaria para el desarrollo del país.

    Debemos hacer un balance entre desarrollo y conservación. Considero que en las hidroeléctricas estas dos realidades pueden coexistir permitiendo la sostenibilidad de recursos y el respeto a las comunidades afectadas por estos proyectos.

    Comparto con ustedes algunas de las razones a favor de las hidroeléctricas. La primera, generan energía limpia y renovable. Las plantas hidroeléctricas no generan emisiones de CO2, y las aguas utilizadas para generar energía siguen su ciclo natural sin ser alteradas por químicos.

    Su precio es estable. El agua no está sujeta a los caprichos de la bolsa, lo que permite a las empresas generadoras ofrecer energía a precios fijos a largo plazo.

    Son naturalmente accesibles. Solo en Panamá existen 52 cuencas hidrográficas. Garantizan la protección del recurso hídrico. Para poder garantizar que una inversión de 700 millones de dólares no dure 10 ó 20 años, sino toda una vida, es necesario proteger el recurso hídrico. Eso se llama sostenibilidad.

    Propician una mayor generación de empleo durante la etapa de construcción. Estas obras requieren un mayor número de personal durante mayor tiempo.

    Representan un activo para el país. Independientemente si son administradas por el Estado o la empresa privada, las plantas hidroeléctricas son obras permanentes, a diferencia de una planta termoeléctrica o una turbina de gas que puede ser desmantelada y llevada a otra ubicación.

    Protegen a las comunidades cercanas. Los embalses regulan el caudal de los ríos, lo que ayuda a prevenir las inundaciones.

    Impulsan el desarrollo y el progreso. La construcción de hidroeléctricas promueve la realización de otros proyectos de infraestructura y mejor acceso a servicios de salud y educación.

    Mejoran la estabilidad y confiabilidad del suministro eléctrico. La energía hidráulica tiene tiempos más rápidos de respuesta frente a las fluctuaciones en la demanda de energía, cambios de voltaje y se restablece más rápido en caso de apagones.

    Promueven la economía local: La construcción de hidroeléctricas requiere mano de obra, materiales y servicios que pueden ser contratados localmente, generando nuevas fuentes de ingreso para estas comunidades.

    Si conoces alguna razón más, te invito a compartirla.

  4. #4 by Roy Playa on Julio 3rd, 2009 - 1:59 PM

    La Cámara de Comercio se pronunció ayer en contra de la decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA de suspender las obras de construcción del proyecto Changuinola I (Chan 75) porque esta acción nos condenaría a seguir pagando energía más cara.

    El presidente de la Cámara, Adolfo Linares, manifestó que la suspensión de este proyecto traería consecuencias gravísimas para la estabilidad económica de la región y el desarrollo del país, al poner en peligro el abastecimiento energético y al dejar sin sustento a más de 1800 familias panameñas.

    “Esto se constituiría en un atentado directo contra la seguridad jurídica y enviaría un mensaje negativo para la inversión extranjera. Además de poner en peligro el abastecimiento de energía en los años futuros”, agregó.

    Este gremio empresarial ve con suma preocupación el hecho de que grupos anarquistas ajenos a los intereses de todos los panameños estén impulsando acciones y campañas difamatorias, manifestaciones, sabotajes y desinformación contra este proyecto.

    (tomado del diario Critica)

  5. #5 by Sandy on Julio 4th, 2009 - 9:17 AM

    Bueno Roy, hasta el presidente de la Cámara de Comercio, capítulo Bocas está apoyando. Menciona presiones de ciertos grupos obsecadamente opuestos:
    el diálogo debe ser bueno para ambas partes

  6. #6 by abel miranda on Julio 4th, 2009 - 2:44 PM

    Bucando informacion sobre este tema encontre este articulo, está muy interesante, deberian leerlo para salir de dudas…

    Panamá, 20 de mayo de 2009. El pasado mes de enero, AES Changuinola participó de las reuniones que sostuvo James Anaya, relator especial de la ONU, durante su visita a Panamá y aportó información relevante y confiable sobre el desarrollo la nueva Central Hidroeléctrica Changuinola I (Chan 75), proyecto de vital importancia para la seguridad energética de Panamá.

    Dentro del informe del relator se destacan muchos aspectos positivos que reiteran la transparencia y buenas prácticas de la empresa, indicando que AES Changuinola ha cumplido con todas las normas y leyes de Panamá y con sus principios éticos corporativos de respeto absoluto por los derechos humanos de las comunidades donde opera.

    Así lo destaca el relator en su informe cuando señala “Los esfuerzos significativos con miras a llegar a acuerdos con todos los miembros de las comunidades afectadas, lo que demuestra su especial sensibilidad hacia el respeto de los derechos humanos y de las condiciones de vida de las personas afectas por el proyecto”.[1]

    El reasentamiento ha sido concertado y favorable para la comunidad

    En dicho informe: “El Relator Especial estima que, en el presente caso, la empresa ha dado muestras de buena fe en su intento por llegar a arreglos mutuamente satisfactorios con los miembros de Charco la Pava y el resto de las comunidades afectadas. La empresa cuenta con un plan global de reasentamiento de cada comunidad en su conjunto, con viviendas de nueva fábrica y con una infraestructura comunitaria- social (por ejemplo, caminos, escuela, campo de deporte) que la empresa y el Gobierno consideran mejorarán las condiciones de vida de dichas comunidades”.[2]

    Como lo reconoce y destaca el relator, “…la empresa ha llevado a cabo un gran número de conversaciones, ampliamente documentadas, con miembros de las comunidades afectadas sobre su reubicación, y ha llegado a acuerdos con un número importante de personas que, según la empresa, representan más de la mitad de los pobladores de las cuatro comunidades. Asimismo, la empresa ha emprendido un programa social que incluye becas y educación vocacional para el beneficio de los miembros de estas comunidades”.[3]

    El proyecto es energética, social y ambientalmente favorable para Panamá.

    El proyecto de Changuinola es vital para garantizar el abastecimiento de energía limpia y de bajo costo para el beneficio de toda la población panameña. El proyecto tendrá una capacidad instalada de 223 Megavatios y aportará una generación promedio de 1,046 GWh al año de energía limpia y confiable, representando una parte fundamental de la solución a corto y largo plazo para la situación energética de Panamá y una alternativa real para disminuir el costo de la energía. Actualmente el proyecto lleva un 40% de avances en la construcción y durante la construcción de la planta, AES generará cerca de 4000 empleos en la Provincia de Bocas del Toro.

    Hoy el 74% de la población de la zona, ha llegado a acuerdos con la compañía, contribuyendo a su bienestar y calidad de vida. A través del acompañamiento social, las comunidades están participando en su propio desarrollo y la solución a sus necesidades, y están recibiendo capacitación laboral, capital semilla para el fomento de proyectos de autogestión, apoyo para programas educativos y de acceso a la salud.

    Para garantizar la generación de energía eléctrica limpia que tendrá la central Changuinola I, es indispensable para la empresa la conservación de los recursos naturales de la cuenca. Es por esto que AES Changuinola estará implementando junto a las autoridades y la comunidad un plan de co-manejo y protección del Bosque Protector Palo Seco, el cual permitirá la preservación y sostenimiento de esta zona protegida y el desarrollo de actividades de autogestión. Para este fin se han establecido un fideicomiso por un monto de un millón de dólares y adicionalmente la empresa otorgará un monto correspondiente al 20% de la venta de los Certificados de Créditos de Carbono (CERS), insertando al sector industrial energético a la conservación de los recursos naturales.

    AES ha cumplido con todo lo señalado por la ley y por sus políticas internas. AES reitera nuevamente su compromiso para seguir trabajando con las comunidades y con las autoridades nacionales y locales para garantizar que este proyecto, trascendental para el desarrollo económico de Panamá, se lleve a cabo con criterios de respeto por las comunidades, apoyo a su desarrollo y calidad de vida y con un cuidadoso plan de manejo ambiental para preservar la riqueza natural de nuestro país.

    AES valora positivamente la visita realizada por el relator, ya que ésta reafirma la apertura en el proceso de construcción del Proyecto Changuinola I y reafirma que ha cumplido con todas las normas y leyes de Panamá y con sus principios éticos corporativos de respeto absoluto por los derechos humanos de las comunidades donde opera.

  7. #7 by Roy Playa on Julio 10th, 2009 - 4:58 PM

    Creo que este tema merece ser investigado mas a fondo pues hay muchos reportes que se contradicen entre si.

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